“Construí este Heinkel eléctrico para demostrar que podemos transportarnos con menos consumo que una tostadora”. El autor de la frase es el ingeniero Marcelo Spina, docente de la Facultad de Ingeniería de la Unicen Olavarría. Y creador de la transformación que se puede ver en estas fotos. El ingeniero Spina tomó un Heinkel Kabine de 1960 y lo convirtió en un vehículo 100% eléctrico.

-¿Cómo fue el proceso de aprendizaje hasta llegar a este Heinkel eléctrico?
-En el pasado, he dirigido los proyectos de los vehículos solares “Pampa” que compitieron en el desierto de Atacama, obteniendo resultados destacados de uso de litio y generación solar. También trabajé en el desarrollo de un vehículo urbano biplaza de tres ruedas. Trabajo en energías renovables y en electromovilidad, convencido de que es posible cambiar la matriz energética y generar transporte de bajo impacto ambiental.

-¿Por qué eligió un Heinkel para hacer esta transformación?
-Desde lo personal entendí que la actividad de desarrollo científico tecnológico también me debía acompañar en mi vida personal. Desde hace un tiempo, busqué un Isetta 300 o un Heinkel para convertirlo a eléctrico y que me permitiera usarlo en modo urbano para movilizarme. Básicamente, ambos modelos representan el desarrollo en posguerra de microautos que permitieron transporte económico de personas. Desde el diseño, tamaño y concepción creí que era la mejor plataforma para convertirlo en un vehículo eléctrico enchufable y demostrar que con un consumo menor que una tostadora eléctrica nos podemos transportar. Luego de bastante recorrido y tiempo de ver ese tipo de vehículos a la venta logré dar con un Heinkel Kabine que estaba guardado en un galpón en Olavarría, que había sido comprado en Mar del Plata y medianamente puesto en valor. Se trata de un auto fabricado en Argentina en 1960, por la empresa Los Cedros Sacif. Algo que no pensé cuando lo buscaba era que me llevaría un año de restauración completa, para recién entonces incorporarle la tecnología de tracción eléctrica. Entiendo que, para los puritanos de los vehículos de época, puede ser una ofensa. Sin embargo, en mi concepción es un homenaje al diseño y eficiencia mudado a la realidad necesaria. Además, no tengo antecedentes de que exista otro Heinkel convertido.

-¿Cuáles son las características técnicas del e-Heinkel?
-Se mantuvo la transmisión a cadena en baño de aceite a las ruedas traseras y se agregó entre motor y transmisión una reducción adicional, para poder extraer la caja de cambios manteniendo prestaciones de par de arranque y aceleración. Se colocó un motor Brushless de alta eficiencia de 5kw 48V-CC, con controlador electrónico de velocidad y par. Se mantuvo pedalera original adaptada a un acelerador electrónico y se incorporó al freno mecánico uno regenerativo, en el mismo pedal. Se dispuso en la palanca de cambios original la marcha adelante, punto muerto y marcha atrás. Se incorporó una batería de Polímero de Litio con BMS (Battery Management System) y cargador enchufable a la red domiciliaria de 220V. Se colocó en la tapa del tanque de nafta original un conector de carga Tipo 2 de VE. Se dispuso de telemetría desarrollada en la Universidad Pública, en convenio, que mide y calcula tensión de batería, temperatura, corriente de consumo y generación de motor, corriente de los consumos de los sistemas auxiliares en 12 V, velocidad, distancia, energía disponible en batería a través de nodos de un bus cuyos datos son transmitidos Bluetooth a un dispositivo celular con App Android que cumple las funciones de display y guarda los archivos diarios de recorrido y consumos para poder procesarlos y publicarlos. La inversión sólo del sistema de electromovilidad y adaptaciones mecánicas fue de 3.000 dólares, aproximadamente.

-¿Qué uso le está dando al vehículo?
-El uso es urbano, reemplazando el vehículo a combustión para las actividades diarias, y hasta lo analizado y probado posee las siguientes prestaciones. Autonomía en ciudad: 60 kilómetros. Velocidad máxima en condiciones no urbanas: 80 km/h. Tiempo de recarga batería completa: 6 horas.

Entrevista de C.C.

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Todo comenzó con la compra y restauración del Heinkel Kabine de 1960.

Uno de los más famosos microautos fabricados en Argentina (leer historia).

El proceso de rearmado se aprovechó para instalar el sistema eléctrico.

Esto permitió que la instalación quedará muy prolija.

La nueva transmisión.

Toma de recarga de baterías.

Un celular como computadora de abordo para controlar el desempeño del sistema eléctrico.

Un eléctrico con el intacto encanto del Heinkel.

Incluyendo a su famosa puerta frontal.

El ingeniero Marcelo Spina: “Un hombre y su sueño”.



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