Texto de Carlos Cristófalo
Fotos de Orly Cristófalo

En 1993, en China se fundó la automotriz Jiangling Motors Corporation, más conocida como JMC. En la Argentina, la marca tiene presencia desde hace una década, con la venta de camiones y maquinaria vial.

En 1995, después de haber perdido una pulseada con General Motors para comprar parte del paquete accionario de SAIC, Ford adquirió el 20% de JMC. Casi tres décadas después podemos ver en la Argentina los frutos de esas dos movidas: GM y SAIC desarrollaron en conjunto los Chevrolet Onix y Tracker, que se lanzaron en los últimos meses en la Argentina. Y JMC creó para Ford la Territory, que vemos en estas fotos.

En estas dos estrategias hay que remarcar una gran diferencia: mientras GM decidió fabricar sus productos de raíces chinas en Brasil, Ford prefirió traer el producto terminado directamente desde Asia. La decisión se tomó poco después de anunciar el fin de la producción del Focus en la Argentina. Aquellos recordados sedán y hatchback del Segmento C (compacto) no tuvieron un reemplazo directo. Y entonces llegó esta SUV china, también del Segmento C. Algunos rumores llegaron a hablar de una posible producción de la Territory en Pacheco, pero fue algo que finalmente no ocurrió.

Más allá de estas carambolas de la vida, ¿qué tal es la nueva Ford Territory? Manejamos una semana la versión Titanium, con un precio de lista de 45.900 dólares. La crítica completa se reproduce a continuación.

POR FUERA

La Ford Territory es una adaptación de un modelo ya existente de JMC: la Yusheng S330, lanzada en 2016. A su vez, ese modelo se basó en la plataforma de la Landwind X7, también desarrollada por JMC: es una SUV china que, en 2015, se hizo famosa en todo el mundo por haber copiado de manera descarada a la Range Rover Evoque. Durante dos años, los ingleses de Land Rover batallaron en los tribunales asiáticos para lograr frenar a la copia de JMC. Y en 2019 se llegó a un acuerdo, para que la Landwind siguiera en producción en China, pero sin exportarse a otros mercados.

Así nacieron las Yusheng S330 y Ford Territory: para poder venderse en todo el mundo, sin comerse un juicio de Land Rover (que alguna vez fue propiedad de Ford, qué ironía). Por eso, en algunos de sus rasgos, aún es posible advertir en la Territory ciertos guiños al diseño del inglés Ian Callum. Se trata de una silueta elegante y bien proporcionada, que en esta versión Titanium viene con parte del techo y el parante trasero (Pilar C) pintados de negro.

Las raíces de la plataforma de esta Territory se remontan a la Landwind X5, un modelo chino que no copió a Land Rover: fue una imitación de la antigua Toyota Rav4.

La Territory china nació para venderse en los llamados “mercados emergentes”. No hay que confundir a esta “JMC Territory” con la “Ford Territory” que se fabricó en Australia, entre 2004 y 2016. Fue una SUV completamente distinta.

En nuestro mercado, se posiciona en el mismo Segmento C (compacto) de la Kuga, que viene importada de Estados Unidos. Sin embargo, mientras la nueva Kuga sólo se ofrece en la Argentina con mecánicas híbridas (leer crítica), la Territory se ubica (apenas un poco) más abajo en precio.

Es la misma jugada que hará Toyota, cuando el año que viene lance el Corolla Cross fabricado en Brasil. Convivirá en el mismo segmento, pero con diferente posicionamiento en precio, junto con la Rav4 importada de Japón.

Lo curioso es que la Territory es (apenas un poco) más barata que la Kuga, pero tiene algunas dimensiones mayores. Mide 4.580 milímetros de largo (cuatro menos que la Kuga), 1.936 de ancho (54 más que la Kuga), 1.674 de altura (cuatro menos) y la distancia entre ejes es de 2.716 mm (seis más que la Kuga).

Las proporciones son agradables, pero cuesta encontrar los rasgos de Ford en este producto. Para creerlo hay que aferrarse a lo que informan los emblemas.

En la Argentina, la Territory se vende en versiones SEL (41.600 dólares) y Titanium (45.900 dólares). Las dos vienen de serie con faros 100% de leds y techo panorámico, pero mientras la SEL tiene llantas de 17 pulgadas, la Titanium de las fotos viene con unas más grandotas de 18” (calzadas con Goodyear Assurance 245/50R18).

Las SUVs del Segmento C son uno de los nichos donde se encuentran más productos chinos en la Argentina: Chery Tiggo5, Geely Emgrand7, Haval H2 y Lifan X70 son algunos de los modelos más vendidos, pero en su primer mes de patentamientos la Territory ya superó por más del doble de unidades a todas ellas. Es un mérito de la extensa red de concesionarios Ford.

Por eso, la marca del Óvalo ni se fija en las firmas chinas como rivales. Apunta más bien a los productos de producción local: la Jeep Compass (actual líder del segmento, leer crítica) y las futuras VW Taos (fabricada en Argentina, lanzamiento en mayo 2021, leer más) y Toyota Corolla Cross (brasileña, también prevista para 2021, leer más).

POR DENTRO

Es realmente enorme: mucho más espaciosa que la Kuga. Sobre todo en las plazas traseras, que respeta esa tradición china de ofrecer un amplio lugar para las piernas. Es algo que en la Argentina también se aprecia en dos vehículos de producción nacional, pero cuyo desarrollo original se hizo para China: los Peugeot 408 y Citroën C4 Lounge.

La obsesión por el espacio para los pasajeros traseros nació hace dos décadas, cuando incluso los sedanes del Segmento C eran manejados por choferes, con sus dueños viajando en las plazas posteriores. Eso es muy notable en la Territory, que incluso ofrece respaldos traseros de inclinación variable, aunque a costa de sacrificar un poco de capacidad de baúl: tiene 420 litros de volumen, que no está mal, pero es muchísimo menos que los 518 litros de la Kuga.

Durante la presentación de la Territory en la Argentina, que hizo la cenadora Juanita Viale, mencionó que en el baúl de la Territory hay buen espacio “para ponerla”. No lo probé, pero confío en su experiencia.

Bajo el piso del baúl, una mala noticia: rueda de auxilio finita, de uso temporario. Cuando está en uso, no se puede circular a más de 80 km/h.

Pero volvamos a los asientos delanteros, donde viaja “el chofer”. La Territory sorprende por el despliegue digital de sus dos enormes pantallas: la multimedia (10 pulgadas) viene de serie en las dos versiones. Tiene Apple CarPlay y Android Auto. Funciona bien, pero la interfaz de diseño es confusa. No resulta tan práctica como el genial Sync3, que tienen los Ford de verdad. Lo más divertido es jugar con las múltiples funciones de las cámaras de estacionamiento. Viene con un joystick para variar los ángulos de visión. Es lo más parecido a jugar al Grand Theft Auto, pero sin que te la pongan (basta, Juanita).

La otra pantalla es el tablero de instrumentos digital, exclusivo de esta versión Titanium. También tiene 10 pulgadas. También es muy completa, pero distrae un poco. No puedo evitar pensar que es la clase de artilugios que tienen los autos chinos: muchos gadgets tecnológicos, que conquistan en el acto a los clientes que ven el auto en el concesionario. Apuntan a esas personas que asocian pantallas con lujo o sofisticación. No es mi caso, pero admito que es una estrategia de producto que está funcionando muy bien con varios consumidores argentinos.

El equipamiento de confort también es completísimo. Mi ítem favorito: las butacas calefaccionadas y ventiladas, ideales para nuestro clima subtropical. La climatización también es buena, aunque tiene una sola zona y hay que atravesar demasiados menúes en la pantalla para lograr el equilibrio buscado. Distrae mucho. Las primeras veces tuve que estacionar para poder calibrar la climatización como quería.

La calidad de los materiales es muy buena. De hecho, tiene detalles más cuidados que la Kuga SEL, que ya probamos en Autoblog (leer crítica). La Territory tiene revestimientos suaves al tacto y apliques que imitan la madera cepillada. Se ubica entre los autos chinos de mejor calidad percibida que se venden en la Argentina. Se aclara lo de “percibida”, porque sólo la manejamos una semana. Para saber si tiene “calidad duradera” habrá que esperar a la experiencia de los primeros consumidores.

Las butacas son comodísimas, amplias, con buen diseño y muchos ajustes. Te vas a sentir como chofer chino con patrón generoso. Una curiosidad ergonómica: en la Territory Titanium, el volante regula en altura y profundidad. En la SEL, sólo en altura.

SEGURIDAD

La Territory llega a la Argentina con un muy buen equipamiento de seguridad, aunque las ayudas a la conducción (ADAS) son exclusivas de la Titanium. Es una diferencia que casi todas las marcas aplican en este segmento.

Viene de serie con seis airbags, anclajes Isofix, ABS, ESP, HLA y todas las siglas básicas en este nivel de precio. La Titanium agrega: alerta de riesgo de colisión frontal, frenado autónomo de emergencia, alerta de punto ciego, alerta de cambio de carril, control de crucero adaptativo y las ya mencionadas cámaras de ángulo variable Tipo GTA (ver video abajo).

No hay pruebas de choque independientes realizadas con el equipamiento de la Territory vendida en nuestra región.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Cuando abrís el capot, te encontrás con un motor que lleva el emblema “Ford Ecoboost”. Pero no tiene nada que ver con los eficientes y modernos motores turbonafteros, que la marca del Óvalo fabrica en Estados Unidos y Europa.

El diseño original de este block de cuatro cilindros se remota a la familia de Orion Engines, desarrollados por Mitsubishi en 1977. Por supuesto que está debidamente actualizado, pero esta base no sólo es usada por JMC, Yusheng y Ford. También la aprovecharon marcas como Brilliance, BYD, Changan, Geely, Emgrand, Great Wall, Haval y Zotye. El motor hoy es fabricado en China por la multinacional austríaca AVL, por eso es tan común que existan vehículos chinos con mecánica 1.5 (turbo y atmosféricos).

Este Ecoboost “alla Mitsubishi” tiene inyección directa, turbo, distribución variable y un buen rendimiento: 143 cv (entre 4.500 y 5.200 rpm) y 225 Nm (entre 1.500 y 4.000 rpm).

Se combina solo con caja automática. Es una transmisión de variador continuo (CVT) fabricada por Punch Powertrain: es proveedor del 80% de las cajas automáticas que se instalan en autos chinos. La tiene la Ford Territory, pero también varios modelos de Baic, Dongfeng, Haima, Proton, Geely, JAC y -por supuesto- JMC.

La versión de esta caja que usa la Territory tiene ocho marchas preprogramadas. No tiene cambios, sino ocho escalonamientos que brindan la sensación de “pasar marchas”. La tracción es delantera. A diferencia de varias de sus rivales de segmento, no existe la opción de tracción integral.

En China se fabrica una versión híbrida de la Territory, pero por el momento ese rol en la Argentina lo seguirá cumpliendo la Kuga Hybrid.

COMPORTAMIENTO

La cabina de la Territory es amplia, está muy bien iluminada, la insonorización es excelente y hay buenos ángulos de visión. En teoría, es un gran lugar para pasar el día y disfrutarla como un buen vehículo urbano.

Sin embargo, la caja CVT no ayuda. Como ya ocurre con otras transmisiones de variador continuo, las CVT transmiten una respuesta artificial ante una demanda súbita del acelerador. Todo transcurre de manera suave y progresiva, cuando se maneja despacio. Pero, ante un poco más de exigencia, se produce esa combinación de ruido de motor y muchas rpm, pero con escasa respuesta en velocidad. Acelera de 0 a 100 km/h en 12.5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 175 km/h.

Si nunca manejaste un auto con caja automática, la CVT te va a resultar un importante avance en materia de confort y reducción del estrés en el tránsito. Pero, si alguna vez probaste un auto con caja automática de convertidor de par o doble embrague, vas a notar la incómoda respuesta de la CVT. Las automotrices eligen esta transmisión porque es más barata de producir y reducir el consumo (por ser más liviana, no más eficiente). Es una cuestión de costos, no de avance tecnológico.

La transmisión resulta molesta incluso al frenar en un semáforo. Si mantenés la transmisión en D, vas a sentir una vibración sobre el pedal de freno, como si el auto quisiera escaparse. Todo se calma al pasar a P o N. Y, cuando el semáforo se ponga en verde y avances los primeros metros, vas a sentir una vibración en el pedal del acelerador: es una extraña crocancia, como quien estira los huesos del esqueleto, antes de ponerse a correr a más velocidad.

Más allá de la dichosa CVT, la Territory es un vehículo muy dócil para el uso urbano. Sólo se siente incómoda en los caminos desparejos. Cuando hay adoquines o incluso cuando la manejamos en ripio, el tren delantero transmite al volante algunos golpes secos, en señal de que el vehículo no se siente cómodo. A eso hay que agregar que los neumáticos de perfil bajo no ayudan: estoy seguro de que la Territory SEL, con llantas de 17”, se adapta mucho mejor a nuestros terrenos.

La dirección es bien liviana: muy cómoda en ciudad, aunque con cierta tendencia a flotar en ruta. Está claro que es este vehículo nació para ser un transporte urbano, con algunos viajes ocasionales en ruta. Nada de off-road ni de manejo deportivo. Es un vehículo que, cuando se lo exige un poco, se muestra fácil de corregir y con asistencias a la conducción bien calibradas. El ESP y el alerta de riesgo de colisión no son invasivos: intervienen realmente cuando hace falta. Además, tiene muy buenos frenos: con discos en las cuatro ruedas (delanteros, ventilados). En esas condiciones de manejo más exigente, una vez más, es el tren delantero el que no transmite sensaciones de robustez ni de confianza. Es uno de los puntos más flojos del auto.

El consumo en ruta es muy bueno: a 120 km/h, el motor trabaja a 2.000 rpm y gasta 6.5 litros cada 100 kilómetros. El tanque tiene 52 litros de capacidad, más que suficiente para viajes largos. El consumo en ciudad me pareció un poco elevado: 12.5 l/100km.

CONCLUSIÓN

La Territory es la apuesta más arriesgada de Ford Argentina en las últimas dos décadas. Desde los tiempos en que se dejó de fabricar la F-100 en Pacheco, la marca del Óvalo no tomaba una decisión tan contraria a los deseos de sus clientes. Ford dejó de producir el Focus y su reemplazo en el Segmento C (compacto) es este producto correcto, pero ajeno a la marca e importado de China. Eso obliga a la Territory a cargar con una tremenda mochila de impuestos y aranceles, que imponen un precio final caro. Todo esto ocurre justo cuando sus competidores están tomando el camino inverso: comenzaron a fabricar en el Mercosur las SUV-C, para pagar menos impuestos. Primero picó en punta la Jeep Compass (hoy líder de ventas en Argentina y Brasil) y seguirán el año que viene Toyota (con el Corolla Cross brasileño) y Volkswagen (con la Taos argentina).

Fabricar o no un auto en un país es una decisión que se toma en la casa matriz, muy lejos de la Argentina. Pero elegir qué modelo se importa y comercializa es una decisión que puede adoptar con mayor libertad la filial local. Ford Argentina decidió traer la Territory de China cuando podría haber optado por modelos más propios, tradicionales y reconocidos por los clientes, como las Edge y Explorer. Incluso podría haberse decantado por la Everest, la SUV de la Ranger, que la marca nunca se animó a fabricar en Pacheco.

En Chile se venden las dos: las Everest y Territory cuestan casi lo mismo. La ventaja de la Everest es que ofrece doble tracción, tres filas de asientos para siete pasajeros y gran disponibilidad de repuestos: casi todas sus piezas son las mismas de la Ranger.

Sin embargo, la filial prefirió importar la Territory, un producto que no tiene ninguna pieza en común con cualquier otro modelo de Ford en mercado. Aunque, para sorpresa de muchos -acá me incluyo-, ya está teniendo buena demanda. En su primer mes de patentamientos, la Territory duplicó en ventas a cualquier otra SUV china en la Argentina. Es un mérito de la extensa y experimentada red de concesionarios Ford, ayudada por el “viento de cola” de la brecha cambiaria, que permitió liquidar stock de muchos productos importados, en manos de quienes tienen dólares físicos. El desafío de la marca es sostener esa demanda en el tiempo, incluso cuando el mercado no esté tan distorsionado por la crisis económica.

En ese sentido, la conclusión sobre este producto se resume en estas dos oraciones finales:

La Territory es el mejor auto chino que se vende hoy en la Argentina.

Esto no es un Ford.

C.C. / O.C.

***

La Ford Territory Titanium tiene un precio de lista de 45.900 dólares.

 Pero hay una versión SEL desde 41.600 dólares.

Interior amplio, bien aislado y con buena calidad de materiales. Mejor que la nueva Kuga SEL (leer crítica).

Atrás, muchísimo espacio para las piernas. Además, los respaldos varían el ángulo de inclinación.

El techo panorámico viene de serie en las Territory SEL y Titanium.

Tablero completamente digital. Muy completo y fácil de configurar.

Sistema multimedia bastante más complejo. La interfaz es confusa. Se extraña el Sync3 de los verdaderos Ford.

Múltiples cámaras para maniobras. Se puede variar el ángulo de visión desde un joystick (ver video abajo).

Botonera atractiva y moderna, pero la climatización es confusa y sólo se ajusta desde la pantalla táctil multimedia.

Tanto espacio para las piernas se paga con la capacidad del baúl: sólo 420 litros.

Rueda de auxilio de uso temporario. No sirve para circular a más de 80 km/h.

El motor dice “Ford Ecoboost”, pero las raíces de este block se remontan a un Mitsubishi de los años ’70.

La mecánica está oculta por completo. Para acceder al mantenimiento más cotidiano hay que levantar estas tapitas.

Las llantas de 18 pulgadas de la Titanium son atractivas. Pero seguramente las 17″ de la SEL resulten menos ásperas en nuestros caminos.

Andar confortable y silencioso. Siempre y cuando el asfalto sea perfecto.

Caja automática CVT de temperamento irritante (como todas las CVT).

No tiene doble tracción, pero es una SUV. ¿Qué tal anda fuera del asfalto?

El despeje de 200 milímetros del suelo es bueno, pero el tren delantero no se siente cómodo en los caminos ásperos.

¿Tiene un aire a la Range Rover Evoque? Sí, pero no tanto. Fue una decisión meditada para frenar los juicios de Land Rover contra JAC, la socia de Ford (que a su vez fue ex dueña de Land Rover).

¿Cuántos impuestos paga la Ford Territory en su camino desde Asia hasta la Argentina? Leer “La Parábola de Terechina”.

***

FICHA TÉCNICA

Modelo probado: Ford Territory Titanium
Origen: China
Precio: 45.900 dólares (versiones desde 41.600 dólares)
Garantía: Tres años o 100 mil kilómetros.
Comercializa: Ford Argentina (www.ford.com.ar)

MOTOR
Tipo: naftero, delantero transversal, cuatro cilindros en línea, cuatro válvulas por cilindro, distribución variable, inyección directa y turbocompresor.
Cilindrada: 1.498 cc
Potencia: 143 cv entre 4.500 y 5.200 rpm
Torque: 225 Nm entre 1.500 y 4.000 rpm

TRANSMISIÓN
Tipo: tracción delantera, con control electrónico.
Caja: automática, de variador continuo (CVT), con ocho marchas preprogramadas.

CHASIS
Suspensión delantera: independiente, tipo McPherson, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora.
Suspensión trasera: eje de torsión, con resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora.
Frenos delanteros: discos ventilados.
Frenos traseros: discos macizos.
Dirección: de piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Neumáticos: Goodyear Assurance 245/50R18 (rueda de auxilio de uso temporario)

PRESTACIONES
Velocidad máxima: 175 km/h
Aceleración de 0 a 100 km/h: 12.5 segundos
Consumo urbano: 12.5 l/100km
Consumo extraurbano: 6.5 l/100km
Consumo medio: 9.5 l/100km

MEDIDAS
Largo / ancho / alto: 4.580 mm / 1.936 mm / 1.674 mm
Distancia entre ejes: 2.716 mm
Peso en orden de marcha: 1.635 kg
Capacidad de baúl: 420 litros.
Capacidad de combustible: 52 litros

EQUIPAMIENTO
Doble airbag frontal delantero
Doble airbag lateral delantero
Doble airbag de cortina
Anclajes para sillas infantiles Isofix
Frenos ABS con distribución de frenado y asistencia electrónica
Asistente al arranque en pendiente
Control electrónico de estabilidad (ESP)
Control de tracción (TCS)
Monitoreo de presión de neumaticos (TPMS)
Alerta de riesgo de colisión frontal
Frenado autónomo de emergencia – n
Alerta de punto ciego
Alerta de cambio de carril
Control de velocidad crucero adaptativo
Cámara de estacionamiento 360°
Sistema de estacionamiento asistido paralelo y perpendicular
Alarma perimetral
Sensores de estacionamiento delanteros y traseros
Sistema de apertura de puertas y arranque sin llave
Sistema de audio con controles al volante y 8 parlantes
Pantalla táctil de 10” con SyncTouch para Android Auto y Apple CarPlay Wireless
Tablero de instrumentos con pantalla color digital de 10″
Techo panorámico con apertura y cierre eléctrico
Cámara de estacionamiento trasera
Tapizado en cuero microperforado y volante multifunción en cuero
Asiento del conductor con regulación eléctrica de 10 posiciones incluyendo ajuste lumbar
Asientos delanteros calefaccionados y refrigerados
Asientos traseros rebatibles 60/40 y reclinables
Climatizador automático con salida de aire para plazas traseras
Columna de dirección ajustable en altura y profundidad
Freno de mano eléctrico con función “Auto-Hold”
Espejos exteriores eléctricos, color carrocería, calefaccionados, con luz de giro, rebatibles eléctricamente y luz de cortesía
Faros antiniebla delanteros y traseros
Faros delanteros con tecnología full LED y nivelación de altura
Techo pintado en negro
Barras de techo longitudinales

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