Citroën vuelve al formato fastback con el nuevo C4, un modelo que es el punto cúlmine de diez generaciones de vehículos de la marca y que pasa a ser la imagen principal de la firma en la actualidad.


De segmentos se trata


En Europa aún se considera al segmento C como compacto, mientras que a los B se los llama «supermini», algo que es raro de entender en Latinoamérica ya que los autos de acceso de estos lares son más pequeños. De todas maneras, e independiente de las apreciaciones regionales, sigue siendo un segmento tradicional e importante para cualquier marca, cómo lo demuestran modelos como el Golf, el Corolla y tantos otros que fueron icónicos y que cruzaron fronteras para transformarse en embajadores de las firmas a lo largo y ancho del mundo.


En este apartado Citroën contó con varios modelos interesantes, como los Ami, el GS, el BX, el ZX o el Xsara. En muchos de ellos se repite la silueta fastback, más aguzada que la de un hatchback convencional y que le dio a Citroën su propia identidad, su propia manera de marcar distancia con respecto a fabricantes más tradicionales, que solo creían en los sedanes o los hatch; era lo mejor de dos mundos.


A la marca francesa le costó alcanzar una nueva fórmula, considerando que hoy en día son los SUV los que dominan cualquier segmento por su aparente sensación de versatilidad y su posición alta de manejo. Tomando como punto de partida al lúdico C4 Cactus es que la compañía gala toma el carácter de su pasado fastback (oportunamente, teniendo en cuenta que ahora los SUV coupé están ganando popularidad) con algunos guiños al mundo de los SUV y los crossovers (ya vistos en el C3, C3 Aircross y C5 Aircross), pero en su justa medida. El resultado queda a la vista: estamos en presencia de una regeneración del segmento C pero con estilo propio, audacia que solo una marca como Citroën puede lograr con tanta elegancia.


El nuevo C4 recoge la posta para ser el nuevo representante global de la marca, un auto con el que podés identificar todos los valores y conceptos de Citroën, tal como sucedió con los modelos mencionados anteriormente.


Diseño y dimensiones



De su diseño en detalle ya hablamos hace unas semanas atrás, pero si lo repasamos de nuevo podés notar sus nuevas luces LED, la flamante parrilla de la marca, la simplificación de los Airbumps, las llantas grandes y voladizos cortos, así como sus formas más musculares. No podemos obviar el techo, que presenta una caída tipo fastback que nos trae reminiscencias al GS.


Lo bueno es que ahora contamos con sus dimensiones: 4.360 mm de largo, 1.800 mm (alcanza los 2.000 con los espejos desplegados), una altura de 1.520 mm y una distancia entre ejes de 2.670 mm. Su despeje al suelo es de 156 mm, más que en la competencia. El área de carga cuenta con una capacidad de 380 litros con doble fondo y puede ampliarse a 1.250 litros con los asientos plegados.


Es bastante más grande que el C4 Cactus y eso se debería notar en las plazas traseras, donde la marca asegura que resultan espaciosas especialmente para las rodillas. Lo mejor allí es que ahora tenés ventanas convencionales, para evitar el efecto claustrofóbico y más personalista del Cactus.


Como buen Citroën, el C4 ofrece hasta 31 combinaciones de colores y Packs Color en el exterior y cinco ambientes diferentes en el interior. La oferta de personalización exterior incluye siete colores exteriores, cinco Packs Color (incluyen inserciones de color en los marcos de los antiniebla delanteros y en los Airbumps), una amplia gama de llantas y accesorios de diseño único, más algunos detalles extras exclusivos para el C4 eléctrico.


Interior



Presenta un nuevo estilo, más «depurado» y moderno que no deja la calidez de lado y logra un look más futurista y minimalista. Los plásticos llevan una nueva textura granulada con forma de «micro chevrones», mientras que la tapicería es de cuero sintético con tela. Algunos comandos recibieron mejoras, como los del climatizador -están mucho más visibles-, y otros resultan innovadores, como la palanca de cambios que pasa a ser un switch metálico con un par de botones extra para las funciones de «parking» (P), modo manual (M) o frenado regenerativo (B). También hay modos de manejo seleccionables.


Con respecto a las pantallas del cuadro de instrumentos y del sistema multimedia, ambas son 100% digitales y muestran una evolución de lo visto en el Cactus, aunque con mejor resolución, más grandes, sin marcos y con una nueva interfaz gráfica. Incluso asoma un sistema de Head-Up Display a color.


Citroën Advance Comfort



El programa Citroën Advance Comfort también está presente, siendo uno de los pilares fundamentales del modelo. Este será un auto más cómodo y aislado gracias a mejoras en la espuma de alta densidad, que no solo permiten un mejor diseño sino que también una mejor postura y menor fatiga de material. Según cada versión, todos los asientos pueden llegar a estar calefaccionados (al igual que el volante y el parabrisas), y los delanteros incluso pueden equiparse con un aparato para masajes.


El confort también va de mano con la usabilidad. Eso significa que el interior es muy luminoso (gracias al techo panorámico) y cuenta con muchos espacios portaobjetos, incluyendo una curiosa bandeja con soporte, la cual está diseñada para poner un iPad o cualquier tipo de tablet de manera segura. Incluso los colores que ostenta y la luz ambiental fueron pensados para entregar un ambiente de bienestar. Lo mismo podemos decir de la completa insonorización y del sistema de audio con ocho parlantes y procesador digital Arkamys.


Eléctrico, naftero o Diésel



No es novedad que este C4 también se ofrece en una versión 100% eléctrica, por lo que pasa a ser el primer modelo de pasajeros de la marca en ofrecerse con esta tecnología. Emplea un motor eléctrico de 100 kW (o 136 CV), un torque máximo de 260 Nm y una batería de 50 kWh y 400v, que le permite lograr una autonomía en ciclo WLTP de 350 kilómetros. Solo puede acelerar hasta los 150 km/l, pero el 0-100 lo hace en 9,7 segundos.


Con un cargador público de 100 kW podés cargar tu C4 en 30 minutos, al menos para el 80% de su capacidad. En casa, con un Wall Box de 32 A monofásico, la batería estará completa en 7h30m, mientras que con un cargador trifásico de 11 kW podés achicar la espera a cinco horas. Si tenés en mente usar un enchufe doméstico no te lo recomendamos, porque tardarías todo un día o incluso más en cargarla.


Para los que aún no estén listos para subirse a un modelo eléctrico, Citroën también ofrece motores 1.2 PureTech (turbo, nafteros) de 100, 130 y 155 CV y 1.5 BlueHDi (turbodiésel) de 110 y 130 CV. Con opciones de caja manual de seis relaciones o automática de ocho, se configuran seis versiones, todas homologadas bajo la norma Euro 6d.


Tecnología y asistencias



Citroën aseguró que el nuevo C4 cuenta con cerca de 20 sistemas, incluyendo control crucero inteligente, alerta de fatiga, reconocimiento de señales (con recomendación de velocidad), asistente de manejo autónomo de Nivel 2, monitor de punto ciego o tráfico cruzado y otros como asistente automático de estacionamiento, cámara en 360º, control de estabilidad para remolques y más. A esto hay que sumarle el sistema multimedia con conectividad para Apple CarPlay o Android Auto, sistema de navegación Connect Nav con tecnología de TomTom e información del tránsito (o puntos de interés) en tiempo real y la entretenida ConnectedCAM, que permite grabar o tomar fotos de nuestros viajes o registrar un accidente.


La fabricación del nuevo C4 comenzará en el corto plazo, ya que la idea de la marca es realizar las primeras entregas en el último trimestre del año


Ya con todos los datos en la mesa, ¿qué te parece este nuevo C4?, ¿te gustaría que la marca lo importe a nuestro país?



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