Jeep lanzó la semana pasada a la venta en la Argentina la nueva Gladiator. Es la pick-up basada en el clásico todo terreno Wrangler. Es una chata pensada para el off-road extremo, con todo el diseño y la versatilidad característica de Jeep. Y con un precio muy exclusivo (ver equipamiento y valores).

Por eso, en las notas publicadas en Autoblog en estos últimos días, no se comentó mucho sobre la primera pick-up de Jeep en varias décadas. Tampoco se reparó en su nombre, que recuerda a la famosa Jeep Gladiator fabricada por IKA en Córdoba (leer historia).

Lo que más sorprendió fue el hecho de que una pick-up de casi 100 mil dólares se agotara incluso antes de llegar a los concesionarios.

En el lanzamiento, la marca informó que la Argentina es el único país del mundo donde la Gladiator tiene un precio de lista más bajo que el Wrangler. En todos los otros mercados es al revés, básicamente porque la pick-up es bastante más grandota.

Incluso los voceros de la marca señalaron que -a igualdad de versiones, motorización y equipamiento- la Gladiator cuesta en Estados Unidos 20 mil dólares más que el Wrangler. Los lectores de Autoblog fueron los primeros en percibir ese error y pudimos corroborarlo: no es así.

En Estados Unidos, los precios del Wrangler oscilan entre 33 mil y 50 mil dólares (acá no incluimos al brutal Rubicon V8 392 de 73 mil dólares, que juega en otra liga). La Gladiator, en cambio, va desde 34 mil hasta 51 mil dólares. Entonces, la diferencia promedio es de apenas mil dólares.

Sin embargo, fuentes de Stellantis defendieron ante Autoblog su posición: “La configuración que traen las Gladiator a la Argentina, incluyendo varios accesorios Mopar de serie, cuestan en Estados Unidos entre 63 mil y 67 mil dólares”.

En Argentina, el Wrangler tiene valores de lista entre 102 mil y 110 mil dólares. No hay que olvidar que, por ser un vehículo de pasajeros, está afectado por los impuestos internos que castigan a los “autos de lujo”. La Gladiator, en cambio, oscila entre 93 mil y 99 mil dólares. La diferencia es porque, al ser una pick-up, está exenta de ese impuesto, por tratarse de un “vehículo comercial de carga”. Por el mismo motivo, también tributa el 10.5% de IVA (en lugar del 21% habitual).

Ahí está el punto del debate: en Argentina, la Gladiator tiene tantas ventajas impositivas frente al Wrangler, que era esperable que fuera más barata. Pero los beneficios impositivos son tantos que muchos esperaban que resultara incluso bastante más accesible.

Es muy probable que, con la Gladiator, Jeep Argentina haya tomado la decisión de obtener un margen de ganancia algo superior a lo habitual. ¿Cuánto? La marca no lo informó. Es una estrategia legítima y no hay que confundir un precio de lista abultado con los siempre condenables “sobreprecios”: la Gladiator es cara, de serie.

Y un detalle inobjetable le termina dando la razón a la marca: casi la totalidad de las 100 unidades asignadas para nuestro mercado en todo el 2021 se agotaron con el primer embarque, incluso antes de llegar a los concesionarios. “Creemos que, si nos hubieran asignado 300 unidades, también las hubiésemos vendido”, informaron en la marca.

Se trata de una verdadera pick-up-capricho: un Jeep para coleccionistas y fanáticos de la marca.

Pero más allá de precios, impuestos y márgenes, ¿qué tal es la Jeep Gladiator como producto?

La crítica completa se publicará la semana que viene.

C.C.

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La entrega de las Jeep Gladiator de pruebas para la prensa se realizó este mediodía en Roldán (Buenos Aires).

Allí hay una exhibición permanente de la nueva pick-up de Jeep.

Incluyó la presencia de la mejor IKA Jeep Gladiator de la Argentina.

Ejemplar ganador de varios premios en Autoclásica, al mejor vehículo comercial de fabricación nacional.

Bienvenidos a la Gladiator 2021.

La crítica completa de la Gladiator de la izquierda se publicará la semana que viene. La historia de la Gladiator de la derecha ya se publicó acá.



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