Toyota Yaris 1.5 S CVT 2017

Toyota Yaris 1.5 S CVT 2017

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39000 Km Reales!

Yaris CVT S  1.5
Aire Acondicionado
Dirección Hidráulica
ABS
Levanta Cristales
Llantas de aleación
airbag
Cierre a distancia
Faros antiniebla
Bluetooth
Llantas de aleación
Isofix
Repartidor elect de frenado

POR FUERA

El Yaris es un modelo global. Es decir, un auto que se vende en varios mercados, con plataforma, mecánica y configuraciones iguales. Sin embargo, como ya ocurre con el Corolla (el Toyota global para el Segmento C, compacto), este Yaris para el Segmento B tiene diferentes diseños en algunas regiones. Como se verá más adelante, en otros países también tiene más equipamiento de seguridad y mejores terminaciones.

Aunque la plataforma sea la misma, este Yaris de Tailandia (planta que abastece a toda América Latina) se ve bastante diferente al Yaris europeo (fabricado en Francia). Y sí, adivinaste: el modelo del Viejo Continente luce más moderno y atractivo que este destinado para los llamados “mercados emergentes”.

Sin embargo, al posicionarlo en la realidad del Mercosur, este Yaris no se ve tan mal. Su diseño afilado, con una curvatura interesante del techo y algunos apliques negros en la carrocería marcan una diferencia abismal con el Etios, el feúcho y low-cost auto chico que Toyota en el Mercosur e India.

La diferencia también la marcan los colores de la carrocería: el Naranja Metálico y el Gris Azulado del Yaris le permiten jugar al marketing de Toyota con la idea de convertirlo en objeto de moda. Algo impensado con el Etios.

El conjunto se completa con un pequeño spoiler sobre el techo y llantas de aleación de 15 pulgadas (calzadas con neumáticos Dunlop Sport 185/60R15).

El aura globalizada del Yaris se verá reforzada el año que viene, cuando Toyota vuelva al Mundial de Rally con un Yaris WRC, inspirado en este modelo (o, mejor dicho, en el europeo).

En algunos mercados existe también una versión sedán, llamada Vios. Si la respuesta del mercado local es positiva, una adaptación regional de ese Vios cuenta con grandes chances de producirse en Brasil. Complementaría la oferta de este Yaris Hatchback, siempre a mitad de camino entre el Etios y el Corolla.

POR DENTRO

Otra vez, “low-cost emergente” versus “global”. La diferencia de concepción del exterior también se nota en la cabina. Mientras el Etios insiste con la incómoda -aunque económica- fórmula del tablero de instrumentos en posición central, el Yaris tiene una distribución más racional y confortable.

El tablero de instrumentos, de fácil lectura, está ubicado donde corresponde: detrás del volante (es increíble tener que destacar esto). El aro de la dirección está forrado en cuero y tiene costuras rojas. Se ve bien, pero es poco funcional. Se regula sólo en altura y apenas cuenta con teclas para el volumen del audio y cambio de fuente del sonido.

Es una pena, porque la pantalla multimedia es muy completa. Tiene siete pulgadas y viene con CD, MP3, Tarjeta SD, Bluetooth y conexiones USB y Micro HDMi. Pero el manejo táctil es poco intuitivo, el menú tiene iconos confusos y hay que quitar demasiado la vista del camino para operarla. En una semana de uso no logré acostumbrarme. Al menos, hay que reconocerle algo: responde más rápido que la remolona pantalla táctil de la Hilux.

Más allá de eso, no hay grandes sorpresas en el equipamiento del Yaris. La diferencia con el Etios la marcan los materiales y el diseño de los revestimientos. Hay plásticos satinados, curvas en la plancha de instrumentos, paneles que simulan costuras y salidas de aire más trabajadas.

Los tapizados son en tela, con doble costuras de hilos rojos. Las butacas son mucho más cómodas que en el Etios. El relleno de los asientos es un poco más firme y el diseño sujeta mejor el cuerpo.

En el asiento trasero hay lugar para dos adultos y un niño. No viajan apretados, pero acá está la primera ventaja del Etios: el brasileño es más cómodo para los ocupantes traseros que este tailandés. El baúl tiene un buen tamaño: 326 litros.

Bajo el piso del baúl está la rueda de auxilio: tiene el mismo tamaño de las otras cuatro y cuenta con llanta de aleación.

SEGURIDAD

En diseño y materiales es un auto global, pero al momento de hablar de seguridad el Yaris -al menos en su configuración para la Argentina- sufrió un súbito ataque low-cost. Tiene apenas el equipamiento indispensable como para cumplir con la ley vigente.

Es decir: viene de serie con doble airbag frontal, frenos ABS y anclajes Isofix. Nada más. No hay posibilidad de sumar más bolsas de aire ni control de estabilidad o asistencia al arranque en pendiente.

Es una (mala) costumbre de Toyota Argentina, que la marca prometió revertir en 2017, cuando se presenten los restylings de los Etios y Corolla. A partir de ahí tendrán ESP de serie en todas las versiones, de los dos modelos. ¿El Yaris tailandés se actualizará también en ese momento? Difícil saberlo.

Para esta versión del Yaris importada de Tailandia no hay resultados de pruebas de choque independientes. Teniendo en cuenta que el modelo ya se vende en varios países de América Latina, sería interesante que Toyota se anime a patrocinar un crash test de LatinNCAP.

MOTOR y TRANSMISIÓN

Mitad Etios, mitad Corolla. En términos de mecánica, el Yaris toma un poco de cada uno de sus hermanos menor y mayor. Y eso es muy bueno. Bajo el capot lleva el excelente motor 1.5 16v Dual VVT-i del Etios 2016. Aunque con un rendimiento un poquito mejor: tiene 107 caballos de potencia a 6.000 rpm (en lugar de 103) y 140 Nm de torque a 4.200 rpm (en vez de 137).

Por ahora, el Yaris se vende en la Argentina sólo con caja automática. Pero mientras el Etios tiene una anticuada (aunque rendidora caja de cuatro marchas), el Yaris cuenta con la más moderna CVT con modo secuencial y siete marchas preprogramadas. Es la misma del Corolla. La tracción es delantera.

COMPORTAMIENTO

Si la seguridad es el punto más bajo del Yaris, la mecánica es uno de los más altos de este Toyota. Y eso se nota a los pocos minutos de manejarlo. El motor y la cabina están muy bien insonorizados, así que el ruido apenas se filtra en el habitáculo.

El motor es muy suave, pero también muy lineal a la hora de empujar. Está lejos del rendimiento del 1.8 del Corolla, pero la caja CVT ayuda en a superar las prestaciones del Etios. La velocidad máxima es la misma: 175 km/h. Pero con esos caballitos extra y la CVT, la aceleración de 0 a 100 km/h bajó de 11,5 a 10,8 segundos.

Los consumos no son excelentes. Gasta una media de 9 litros cada 100 kilómetros. Es posible que una versión con caja manual consuma algo menos. El Etios, con la veterana caja automática de cuarta, logra 8,5 litros de media con el mismo motor. Pero el gran problema del Yaris no es el consumo: es la autonomía. El tanque de 42 litros es demasiado chico para un auto que muchos querrán usar para salir a la ruta.

La transmisión con variador continuo es mucho mejor de lo que ofrecen otras marcas. Acá no hay tanta sensación de patinamiento al acelerar a fondo. La velocidad y el régimen del motor trepan de manera pareja, sin mayores artificios. En Autoblog seguimos prefiriendo una caja automática convencional, con convertidor de par. Pero esta CVT es mejor de la que tienen otras marcas, como Nissan, por ejemplo.

El sistema CVT permite utilizar el modo secuencial. Ofrece la posibilidad de subir o bajar el cambio a gusto del conductor, aunque el cerebro electrónico siempre tiene la última decisión. Si se llega al régimen máximo (6.500 rpm), el sistema pasará al cambio siguiente, por más que el conductor no lo haya pedido.

De todos modos, esas marchas o cambios no son reales. Son apenas puntos preprogramados en la relación de los conos del variador continuo, para simular la existencia de una caja de cambios convencional. Por eso, más allá de que se agradece el modo secuencial, lo mejor es dejar al sistema siempre en modo automático. Y que la computadora decida.

En ciudad, el Yaris es un auto urbano tan práctico como el Etios. El confort de marcha es un poco más agradable, aunque conserva el principal defecto de su hermano low-cost: el volante nunca vuelve al centro de manera automática al completar un giro, siempre hay que arriarlo de manera manual, lo cual puede resultar cansador.

Esto ya no molesta tanto en ruta. El Yaris es incluso más entretenido de manejar que el Etios, debido a una puesta a punto de las suspensiones un poco más firme, con menos inclinación de la carrocería y menos incidencia de vientos laterales. Sólo la suspensión trasera (eje de torsión) se muestra algo seca cuando el pavimento no es perfecto.

Los frenos son muy buenos y responden sin fatiga. El ABS actúa muy bien, sin vibraciones en el pedal.

Es mejor que el Etios, pero -una vez más- no llega al nivel del Corolla.

Carrocería Sedan
Kilometros 39000km
Combustible Nafta
Motor 1.5
Transmisión Automático
Tracción Delantera
Color Exterior Gris Plata
Color Interior Gris